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(4 de Julio)

… Por que la mayoría de las personas que las inician son personas con un sentido de la lógica bastante desarrollado y con muchas ganas de acabar lo iniciado.

Empezó de esa manera una de las conversaciones que hacen honor a la democracia: CONVERSAR SIN LLEGAR A LA OFENSA, DISCUTIR SIN PERDER EL RESPETO y REIRNOS CUANDO CREEMOS QUE EL OTRO NO TIENE RAZÓN. La tuve, personalmente, con un amigo mío, amigo de los buenos. Él es sobrino de un tío “gordo”, pero de esos gordos que no se dejan mostrar en la prensa rosa capitaneada por los que hacen política barata como el ministro respondón de información. El chico me dijo “¿POR QUÉ HACES UNA “GUERRA” QUE NO PUEDES GANAR?. La verdad es que esa pregunta tiene fácil respuesta para cualquiera. Pero yo abrí ma grand géule, para soltarle una retórica digna del más apedegeisado del planeta (o sea, Leopardo Blanco…). Ya no me acordaré de todo lo que le solté al buen amigo mío, pero si se que dije algo así como “PUES POR QUE ESA “GUERRA” NO ES CONTRA EL PODER DEL QUE NO COMPARTE MIS IDEAS DE DEMOCRACIA. ES CONTRA LAS PROPUESTAS DE CONVIVENCIA QUE ME PROPONE ÉL DESDE SU POSICIÓN DE FUERZA BRUTA”. Más o menos lo dije así. Mi amigo no lo entendió, por que luego de escuchar  eso, se partió los moros con una sonora carcajada, para terminar diciéndome con un tono burlón “Macho, estás LOCO…”. Pues si, insisto, algo de LOCO debo atesorar (ESCUCHAR= leer. CARCAJADA= JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ feisbukero…). Mi amigo sigue siendo mi amigo y yo sigo queriendo entender lo que le quise decir exactamente con eso que le dije. Bueno, la cosa está en que he pensado escribir la carta de hoy empezando por esa anecdota, pero que el encabezado comienza así:

Un día, unos buenos listillos empezaron a escribir un libro de cuentos y relatos muy bueno. Contaron cosas que según ellos iban a ocurrir y relataron también hechos ocurridos anteriormente. Lo que buscaban era que los lectores entendiesen que la cosa de la vida misma pasaba por aplicar a la perfección los dictámenes de ese cuento casi leído por el mundo entero y que se sigue leyendo a día de hoy cada domingo y fiestas de guardar. El librito se llama BIBLIA (o BAIBÚL… para los anglófonos…). No quiero hablar de los efectos colaterales en pleno siglo XXI que ha provocado esa broma literaria de unos iluminatis del siglo antes del pijo de Nazaret. Ni tampoco voy a marearles con lo que ya saben. Por eso, mi humilde persona, ateo hasta la metatársis hidrocutánea, solo va ha rescatar la parte del cuentecito que cuenta al mundo la hazaña de un joven pastorcillo dedicado a cuidar de las ovejas de la familia. El pastorcillo se llamaba David. Según la baibúl (permítanme usar el nombre en inglés, suena mucho más light… gracias) el pobre no se imaginaba que dios lo había escogido para liderar a un pueblo que hoy en día es el terror de otros que no se creyeron el cuento del “nuevo testamento”. El joven David, se dice en el librito que era muy hábil con ese artefacto para tirar piedras mortales para el escarmiento de los depredadores que buscaban zamparse a sus ovejas (¡un lidercillo vamos!…). Por lo que, tanta habilidad en su joven vida, no podía pasar desapercibida para el vago de los cielos (o de los infiernos, con lo mal que va éste nuestro mundo, ya nadie sabe…). El llamado muchas veces todopoderoso le contrató para ir en busca de un fanfarrón que estaba liado con los filisteos (o fariseos, ¡joder, cómo se nota que ya no le doy a las santas escrituras!…) y que desafiaba el poder de sus PROMESAS para una tierra donde la leche brotara de las rocas y el pan cayese del cielo regando las extensas plantaciones de trigo. Nada, cosa de niños, pensó diosito cuando comparó las dimensiones de los dos contrincantes. David mediría como unos centímetros más que yo, que tampoco soy muy bajito, pero eso, no alcanzo los 1m´90. Los escribanos del cuentecito que se opone a la otra historia escrita llamada Corán, describen a David como un chaval enclenque, que se asustó cuando tomándose unas cañas con diosito en un bar de Belén, a pocos metros de donde iba dios a embarazar a la esposa de un carpintero del que nadie mas se acordó, dios le informara de las proporciones de su contrincante. Goliaht, 3m´25, pura fibra, cachas, barbudo, bárbaro, guerrero con experiencia y con miles y miles de secuelas de sus víctimas (llámese heridas de guerra…), y para colmo de los colmos, tenía asustado a todos los colegas, hermanos, pueblo de David. Nadie se acercaba para enfrentarse a ese monstruo propuesto por los filisteos como única manera de dejar en paz al pueblo del vago de dios. Pues eso, cuando David escuchó a diosito soltarle con una tranquilidad pasmosa que “ESO ES PAN COMIDO HIJO. TÚ CONFÍA EN MI…”, el pobre pastorcillo no pudo más que tragarse saliva a ritmo descontrolado. Por que no sabía si negarse a la propuesta de ese tipejo que solo aparecía cuando las cosas estaban en perfecto estado (me explico: cuando los ricos rezan, dios está demasiado cerca…). David pensó que negarse a un tipo que permitía todas las calamidades que chicotaban a los pobres, debía de ser una empresa muy dolorosa para su gente. Entonces, se armó de su… esa cosa… ¡cachis, la cosa tiene cuerdas y lanza piedras!… Bueno, esa cosa, la tomó, salió del bar de Belén y pasó por delante de la casa donde se iba a concebir al bastardo del hijo de José de Galiléa y Pastor. Echó una mirada en el interior de esa casa y vió que dios estaba cerrando una puerta (la de la habitación de matrimonio…), pero que antes de cerrarse del todo, se asomó la mano de dios cerrada en puño, pero con el dedo pulgar hacia arriba… Y pensó nuestro querido David “Ese se lo va ha pasar bien con la tía buena que tiene José como esposa, mientras que yo voy a lanzarle piedras a un bestia”.

Quisiera recordar a mis lectores, antes de continuar, que me la suda si no coincido en fechas. Gracias… Seguimos

David salió al campo de batalla. Y dicen que desde lejos se veía cómo estaba dividida la cosa, por un lado de las colinas estaban los faristeos, y por el otro los del pueblo del vago y abusón de dios. Pero también se podía percatar la presencia del gigante descrito por ese señor canoso y barbudo que ahora se estaba dando buena cuenta de la esposa de un carpintero. El tipo era de esos a los que hay que respetar, pero David sabía que o “eso” o la furia de dios por desobediencia. Pasó por delante del general de los ejércitos del pueblo de dios, que le preguntó “¿Tú eres el enviado que nos prometieron los que hablan con el hijo puta de Jehová? ¡Por santa Cristina, David!, dime que es una broma, o yo me lanzo en bolas hasta donde está ese maldito gigante y así ahorramos mucho esfuerzo”. David, que tampoco lo tenía claro, sólo pudo responderle “A mi no me mires Zenabé de Antiokía. Yo no discuto las cosas de dios. Y sabes que ahora mismo…”, “¡Ya, ya, ya… Ya se lo que vas a decirme. Se está cepillando a María” cortó sin muchas ganas el general, luego llamó a José el carpintero (que esos momentos estaba ayudando en el frente preparando los pilúm…) y le chilló “José… José, ya tienes otra oportunidad… dios está con tu señora esposa…”, cosa que provocó las carcajadas de todos los miedicas guerreros apostados en la llanura. Y José salió, maldiciendo a los mismísimos Abraham y Job, Adán y Salomé de Fatufás (¡a todos los que algún día les metieron el cuentecito hasta las amígdalas por el cogote…), disparado hacia su casa para esta vez darle su merecido al que le dejaba como un CABRÓN. David preguntó entonces al general, “¿Crees que le va ha coger esta vez?”, “Pues no hijo. dios ya se habrá esfumado. Lo más probable es que haya sido hoy cuando no le han fallado los divinos espermatozoides… ¡la que se va ha armar en esa casa…”. Luego añadió, “¡anda hijo, pero tú a lo tuyo. ¿No has venido a matar a ese imbécil de allá?, ¡Pues menos cháchara y a por tu divina misión suicida de los cojones!”. El pobre David se acercó lentamente y se plantó delante de Goliaht.

– ¿Este es el guerrero que me mandáis para desayunar, antes de comeros en la comida y cenar luego a vuestras mujeres e hijos?. Preguntó Goliath con una sonora carcajada sonando, incluso del lado de los judíos, de fondo.

Y desde las filas de los hombres llamados pueblo de dios, alguien le respondió al gigante guerrero “No pasa nada. Nuestras esposas e hijos ya se aburren. Y nosotros estamos aquí por que somos muy… obedientes y temerosos de dios”. Entonces David decidió recoger una piedra del suelo, la metió en su cosa esa, y empezó a hacer círculos sobre su cabeza. Goliath lo miraba, y también lo miraban los demás en aquél valle manchado de sangre. Todos en silencio miraban al enano que hacía no se que nueva técnica desconocida para los más veteranos soldados que estaban ese día. David, finalmente le dijo al gigante:

– ¡La mano de dios es la que te vence gigante!

A lo que Goliath respondió para sorpresa de todos

– Eso ya lo sabía hijo. Está escrito en las sagradas escrituras del antiguo testamento de la baibúl. ¿Quién crees que me invitó a recibir aquí mi muerte?. ¡Anda, suelta ya la cosa esa…!

David obedeció y la piedrecita salió como una bala bufada por un AK47, que luego se incrustaría entre ceja y ceja del gigante. Goliath muere según el guión. David salva al pueblo de dios (para desgracia a día de hoy de los palestinos y el mundo árabe…) y todos se van a casa a comer y fornicar. Bueno, todos menos José, que sigue buscando la manera de descubrir si su esposa es todavía virgen.

Ok. Esta historia es una de las tantas que te cuentan para recordarte que nada es imposible en esta vida de hombres, mujeres y dictadores. David representa a la NO pérdida de las esperanzas pese a que tengas enfrente a tipos con malos humos y expertos en esto de matar sin ser, ellos, matados ni juzgados. Goliath representa, a la perfección a todos esos que hacen que tipos como yo creamos de que se puede vivir en un mundo mejor y más justo. La piedrecita representa la testarudez, frente a los millones que mueven este mundo donde cualquiera te pega un tiro para poder comer, a cambio de un puñado de dólares. dios representa la falta de respeto por lo ajeno, y el engaño. Ahora bien, mi pregunta para aquellos que piensan que esta es una “GUERRA” perdida de antemano, es ésta: ¿DESDE CUÁNDO LA BAIBÚL CUENTA ESTUPIDECES EN SUS HISTORIAS?

Nada, nada y nada, yo no creo estar LOCO, lo que ocurre, es que muchos están imitando a aquellos que ven en gente como yo, un peligro para la sociedad. Por lo tanto, se convierten en Goliath, pretendiendo así hacerme creer que el LOCO soy yo. cuando simplemente soy el David de la historia. Un David sin esa cosa que lanza piedras, pero con muchas tiendas donde se venden lapiceros y papel en cualquier ciudad del mundo donde me pongan.

Otra cosa, ya para acabar esta carta. Cuando los amigos de dios decidieron montar todo este sarao con el librito, puede que no tuviesen en cuenta de que la armarían en un futuro. ¿Por qué?, pues por que dicen en uno de los cuentos “Y dIOS CREO AL HOMBRE A SU IMAGEN Y SEMEJANZA…”, ¡eso, eso… eso es lo que ocurre con los dictadores!. Se toman muy en serio esa parte, y luego se ponen divinos. ¿QUIÉN JUZGARÁ A dIOS POR LAS BARBARIDADES COMETIDAS DESDE LA ANIQUILACIÓN DE LOS DINOSAURIOS HASTA LA MUERTE DE RATAS DROGADICTOS QUE SALIERON A LA CALLE A EXIGIR MENOS GOLIATHS PARA SUS VIDAS?. Bueno claro, primero habrá que ver si existe…

Yo de momento me quedo con que la “GUERRA” sólo la ganan los que no se van a hacerla. Y yo no estoy metido en ninguna guerra…

… que yo sepa…

Nsé, pidiendo perdón a los que SI se tragan los cuentos de la baibúl.