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(July 14)

… O eso dicen los entendidos. Cuando empiezo a escribir esta carta, ustedes están a punto de levantarse para enfrentarse al nuevo día que yo veo todavía todo oscuro. Por que la hora que tengo en mi ordenador corresponde a la hora en España,  la cosita marca las 4:40 de la mañana. O sea, que yo me voy a dormir en un momento y ustedes tendrán que acomodar sus huesos y bostezar para salir a soportar las bromas de la vida laboral y paro-dica.

Ojos que no ven y corazón que no siente. ¿Quién fue el listo al que se lo ocurrió esa belleza de refrán?. Mis más sinceras felicitaciones a ese pensador universal, como tantos los ha habido en la historia de la humanidad. Bueno, también hay quienes han intentado decirlo desde el lado donde no tenemos a nadie con cerebro para ver lo público como algo… público. Pero el refrán es muy difícil que se adapte a ciertos criterios macabros. Bien, puede sonar raro, pero ese refrán sólo puede ser aplicado desde el lado de los “buenos”, ya que los buenos tienen, como todo ser humano, sus tonterías y sus malas cosas, pero nadie les quita que busquen siempre que lo suyo esté al mismo nivel que el resto. Cuando se despierten ustedes el jueves día, si ven alguna cosa pública mal gestionada y criticable… ¡adelántense a mi, y critíquenla sin esperarme!… Yo vengo detrás, ¡puto jet-lag!.

Pues que carajos… ¡que no vean!, es casi mejor. Por que si para ver tienen que actuar como actúan, yo llamo a Stevie Wonder y le digo que el mar es de color púrpura, y todos en paz. Tan en paz que nuestro corazón no sufriría nada que le pudiere provocar cosas. ¿Que quieren obligarse ellos mismos a no ver nada de lo que se cuece en este mundo que tanto asusta a los mortales?, pues adelante, todos están invitados a la fiesta organizada por Andrea Bocelli, donde para que coman, tendrán que escuchar la Cavalleria Rusticana, ¿que qué es eso?, ¡¿que importa?!, aquí no se ha venido a saber de qué va la cosa esa de las caballerías rústicas. Estamos aquí congregados, y fingiendo ser ciegos, para disfrutar de los manjares que llenan la mesa de un tipo italiano ciego, e intentando colarnos entre la jet set. ¿Nadie se acordó de llevar al Bocelli a Sipopo?… ¡Qué mal organizados están ustedes carajos!, bueno, nos queda la Copa Africana de fútbol, podremos hacerles cantar a los tres juntos, al Wonder, al Bocelli y al otro. ¿Quién es el otro?… Ray Charles. ¡Pero ese está muerto!… ¿Verdad?, pues no le veo ninguna diferencia con Abdulaye Wade, ¡si Abdulaye puede estar, Ray Charles también!. También me se de una ciega que es una prostituta, pero tiene un problema serio con los hombres… ¿Cuál?… Pues que les pregunta siempre si ya están quitándose los pantalones para ponerla a cien… ¿Y eso no es normal?… Pues si, es normal. Lo anormal es que se les pregunta eso cuando ellos llevan ya casi dos rounds. Podrían sonar a mentiras, pero no es así, ojos que no ven, corazón que parece que no siente. Ya, pero seguro que cuando se inventó ese refrán aquél tipo con dos buenos ojos que lo veían todo, no quería que pareciere una cosa en plan broma. Un refrán así solo puede florecer de la mente de uno que ha visto cosas que si no se han denunciado, y se ha seguido practicando, es que el mundo no siente, o peor… no quiere sentir, o muchísimo peor, dejó de sentir nada. Por que ¿qué puede llevar a “varios” a aparentar una ceguera y un sin sentir siendo que esos dos órganos (¿los ojos son órganos?…) les funcionan a la perfección?, respuesta, la ceguera superficial. Y como esto de la razón está equitativamente repartido como para que todo cristo tenga su parte, muchos desde un bando contrario al nuestro (o al menos en el que yo me situó…) te quieren hacer ver que el cegoto podrías ser tú. Entonces, ¿por qué no ir a un oculista y hacerme un chequeo?, nunca se sabe… Podría yo ser el que ve dictadura donde hay democracia cayendo del cielo como el mismísimo engaño llamado maná (no el de los “cantadores” mexicanos, el otro hecho con harina celestial…). Pero va ha ser que no, por que ni soy ciego, ni soy tonto, ni me faltan sentimientos para sospechar de que mi corazón ya no fabrica eso de los “buenos”. Como tampoco soy estúpido para no ver que no hay ni un centavo robado guardado en suelo patrio, ya que todo se lleva a lugares donde van a ir a tocar Bocelli, Wonder, y… ¿No me digas que vas a insistir con la broma de Charles?… Pues si, también estará Ray Charles, y si me apuras, me traigo también a ¡Amadou et Mariam!… Vale, vale, tranquilo, solo era una pregunta.

Pues si, que esto de ver y no decir ni mu, ni las vacas oye. ¿Qué es más doloroso, ver y no creer, o ver y no sentir?. Yo pienso que lo segundo. Está claro, tampoco es una pregunta difícil. No nos hemos tostado el cerebro para hacerla. ¿Será por que sabemos que la respuesta es la misma?, no lo se. Que quede claro que los que ven y no creen, pueden estar haciendo un gran favor a la humanidad, ya que se precisa de individuos que estén en constante machaqueo de preguntas de todo tipo, durante la eternidad. Por que si preguntas, es que quieres saber, si sabes, es que puedes poner en práctica lo aprendido, si practicas lo aprendido, es que eres capaz de entender, si entiendes, es que puedes analizar, si analizas es que puedes procesar, si procesas, es que puedes tener un juicio, si tienes un juicio, es que puedes sacar soluciones, si tienes soluciones, es que puedes aportar, si puedes aportar, es que puedes participar, si puedes participar es que puedes ayudar, si puedes ayudar es que puedes ser buena gente, si eres buena gente, es que puedes entender a los demás, si puedes entender a los demás, es que puedes identificarte con sus problemas, si puedes identificarte con sus problemas, es que puedes quererles, si puedes quererles, es que tienes un corazón, si tienes corazón, es que tienes sentimientos, si tienes sentimientos, es que puedes entender que el que nos los tiene… es simplemente y llanamente mala gente. Pasemos ahora al que ve y no puede sentir, como que aquí, con este formato, no nos alargaremos mucho. Ya que el que ve y no siente, es simplemente y llanamente un imbécil… Así tal cual. Alguien en las altas esferas ha decidido organizar una fiesta, es una fiesta muy especial, donde hay bastantes invitados. Todos parecen ir engalanados con sus trajes de las marcas más prestigiosas. Empiezan a llegar los invitados especiales, en primer lugar vemos a Blind Boy Fuller, luego entra Turlough Carolan, vemos que también llega José Feliciano. Minutos más tarde aparece un flamante Jeff Healey acompañado de Roland Kirk. Ya asoma la cabeza Moondog y la gente aplaude, ¡esto es genial!. Pablo Nassare y Joaquín Rodrigo llegan cogidos de la mano, ¿son gays?. Reverend Gary Davis pone sus pies sobre la alfombra roja, que ahora también pisa Arsenio Rodríguez. Francisco de Salinas saluda a su llegada al público y casi atropella con su euforia a al mítico George Shearing, pero la cosa acaba bien. Simon Mayr es recibido con aplausos y alguien le dice que deje paso a otro recién llegado, se llama Art Tatum. Luego están llegando Antonio Valente, camina lentamente hacia la puerta, se cruza en el camino con  Jacob Van Eyck que en esos momentos intenta saludar a Serafín Zubiri. Todos ya están, pero les faltaban tres, Stevie Wonder, que moviendo la testa saluda a todos. Andrea Bocelli llega acompañado de su mujer, y finalmente aparece Ray Charles, con sus alas que le otorgó Satanás para acudir a la fiesta.

Todas estrellas ya están en casa. Pero aquí parece que se empieza a hacer una pregunta la gente. ¿Dónde carajos se supone que estamos amigos?, pregunta Art Tatum a Jeff Healey, sin saber exactamente en que posición se encuentra, ya que al hacer la pregunta, el tipo mira para todos lados. Jeff le responde, igualmente mirando por todos lados sin encajar la posición exacta de su interlocutor “Pregúntale a Mamadou et Miriam”. Justo cuando dice eso, se abre el telón de la escena principal, aparecen los dos malienses ataviados con sus bubús tradicionales. Todos ellos procuran buscar la posición de los que parecen que son los anfitriones de la fiesta. Pero está claro que no les encontrarán, por que mientras Jacob Van Eyck mira a la venta, por ejemplo, Serafín Zuribi parece dirigirse al baño para escuchar las palabras de bienvenida de los dos africanos, que notando ya que el micro lo tienen localizado, empiezan así:

“Bienvenidos a la República de Guinea Ecuatorial, aquí no hay tuertos. Lo que sobran son los que se aprovechan de una manera abusiva de nuestra privilegiada situación”

Y así dio comienzo una fiesta en la que muchos hicimos como si no viésemos nada importante… ¡Joder, con todas las estrellas ciegas que había y nadie pilló una autógrafo!

Recuerdo que sí que vi que Obiang y sus allegados se lo comían todo mientras otros disimulaban no encontrar la mesa de los manjares.

Nsé, ojos que no ven… corazón que siente.